6.-DESAMORTIZACIONES DEL S.XIX. 5.-CORONACIÓN IMPERIAL DE ALFONSO VII E INDEPENDENCIA DE PORTUGAL (DIEZ MOMENTOS DECISIVOS DE LA HISTORIA DE LEÓN III)

5 feb 2014 0 comentarios

Continuando con la serie “Diez Momentos Decisivos de la Historia de León, hoy en el programa abordamos los momentos 6 y 5 (recordad que va en orden inverso de importancia: de menos a más importante). 
6.- Desamortizaciones del XIX
Hay una cosa que caracteriza y ha caracterizado a los pueblos de León a lo largo de la historia: los bienes comunales. Son un tipo peculiar de propiedad, que no es ni pública ni privada, sino del común de los vecinos de una población. Estos bienes suelen ser montes, bosques y tierras de cultivo, que tradicionalmente fueron gestionados por los concejos, una institución milenaria que hoy en día reciben el nombre de Juntas Vecinales (esas que han quedado amenazadas por la Ley Montoro). Los leoneses muchas veces no somos conscientes de que son una de nuestras mayores señas de identidad. Hay 1231 juntas vecinales en León (el 33% de todas las que hay a nivel nacional) Se calcula que más de la mitad del territorio de la provincia pertenece al régimen comunal. Con todo esto se puede deducir que los bienes comunales son una pera en dulce que las administraciones públicas llevan deseando desde hace mucho tiempo, pero que gracias a la tenacidad de nuestros antepasados siguen en manos de los pueblos. Las desamortizaciones del s. XIX fueron un momento crítico en el que pudieron desaparecer, pero por fortuna los leoneses supieron defenderse. En el siglo XIX  los gobiernos liberales querían era acabar con aquellas formas de propiedad “incompatibles” con el modelo liberal (defendían la propiedad privada sobre todas las cosas). Además la Hacienda Pública necesitaba obtener más dinero.Todos estos aspectos están siendo desarrollados en el magnífico blog “Comunales y cultura rural en León: UNA HERENCIA QUE CONSERVAR” (también conocido como “Commons León”), de reciente aparición, y que ha supuesto un soplo de aire fresco en la blogosfera cultural leonesa.

La Desamortización de Mendizábal se llevó a cabo de 1836 a 1837, y recibió su nombre del ministro Juan Álvarez Mendizábal, que desamortizó los bienes del clero regular: es decir, que el gobierno prácticamente disolvió las órdenes religiosas y sacó a subastas sus enormes tierras y bienes. Eso provocó el abandono de históricos monasterios de toda la provincia, que se vieron abocados a la ruina. Fue el momento de la historia de León en el que se perdió más patrimonio: no sólo los edificios de monasterios medievales, sino también una gran parte de las obras de arte que contenían. Las tierras se sacaron a subasta, y en honor de los leoneses hay que decir que los pueblos se organizaron para recaudar fondos y comprar una buena parte de esas tierras, que pasaron a ser propiedad comunal, o incluso para bloquear su compra por parte de terratenientes. 
Pero hubo otra desamortización que amenazó a los bienes comunales: el 1 de mayo de 1855  el ministro de Hacienda de la época, Pascual Madoz, presentaba a las Cortes un proyecto de Ley de Desamortización que declaraba enajenables, entre otros, “todos los predios rústicos y urbanos, censos y foros pertenecientes al Estado, y (…) a los propios y comunes de los pueblos”. A partir de ese momento cualquier finca reclamada por un comprador debía ser sacada a pública subasta. También se establecía que la posibilidad de exceptuar de la venta algunos predios que tuviesen función social como eran los montes y algunos terrenos de aprovechamiento común; así por ejemplo en provincias como León, situada en la parte montañosa de España, fueron exceptuadas amplias superficies de montes.
León fue una de las provincias de España donde se desamortizó una menor superficie de comunales y montes de los pueblos: hubo un consenso social para el mantenimiento de este tipo de bienes. Amplios sectores de la sociedad leonesa se mostraron contrarios a la venta de los montes,
5.- Coronación imperial de Alfonso VII e independencia de Portugal

Podría parecer que he hecho trampa, y que he metido dos momentos históricos en uno. Sin embargo ambos se dan en la misma época, y van íntimamente unidos, como veremos. 
La coronación imperial fue el culmen de poderío del reino de León. Alfonso VII fue reconocido como Emperador por los demás reyes cristianos de Hispania, por algún rey moro, y por los condes de toda la costa sur de Francia. León fue capital imperial, por raro que suene eso hoy en día. 
En cuanto a la independencia de Portugal, creo que no hace falta explicar mucho de la importancia de ese suceso: el antiguo condado portucalense se independiza del reino de León y comienza su andadura como reino. A pesar de distintas vicisitudes, hoy en día sigue siendo un Estado independiente, y que se reconoce sin problemas como hijo del “reino de Leao”, a diferencia de lo que pasa con Castilla, por ejemplo. 
Precisamente la portada de “El Encargo del Rey” es la coronación imperial de Alfonso VII.
Vayamos con Alfonso VII: era hijo de la reina Urraca, por lo tanto era nieto de Alfonso VI. Comienza a reinar en 1126, a la muerte de su madre Urraca. Al principio tuvo que enfrentarse a su padrastro Alfonso I de Aragón (El Batallador) y los nobles que lo seguían. Para más INRI también tuvo que hacer frente a su primo Afonso Henriques, conde de Portugal, que empezó a dar muestras de que quería independizarse de León. Alfonso VII acabó imponiéndose a sus enemigos, y en 1135 se coronó como Emperador de toda Hispania en la catedral románica de León (hoy desaparecida). Este imperio abarcaba la Corona Leonesa propiamente dicha (Galicia, Asturias, León, Castilla), y los reinos vasallos de Aragón, Navarra, Condados catalanes, condados del sur de Francia (gobernados por su primo Alfonso Jordán, del que ya hablamos en otro programa) y algunos pequeños reinos de taifas musulmanes. En esta lista falta alguien: el condado de Portugal, que fue el único ausente en esta coronación. Y es que Afonso Henriques siguió con su política independentista, y se proclamó independiente en 1139. Alfonso VII, interesado en tener más reyes vasallos, lo reconoció como tal en 1143 a cambio de su vasallaje, con lo que comenzó el periplo de Portugal como reino independiente.
Como vemos, un reinado de lo más interesante. Alfonso siempre destacó a León como capital de su reino o Imperio, e incluso acuñó monedas en las que ponía Leo Civitas Caput Spanie: “la ciudad de León, capital de Hispania”. Fue el momento de la Historia en que León llegó a tener más poder e influencia. Una pena que a su muerte dividiera el imperio entre sus hijos, debilitándolo. 
LEO CIVITAS / CAPVT SPANIE

Podéis descargaros el programa en mp3 en este enlace de Radio León- Cadena SER.

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