El burro zamorano-leonés podría desaparecer en 15 años

12 dic 2005 0 comentarios

El pasado de muchos animales está relacionado casi en su totalidad a los trabajos en el campo, durante años han sido la única ‘maquinaria’ de la que podían servirse los agricultores y su trabajo era tan valorado como el de cualquier persona. El garañón zamorano-leonés es uno de estos animales cuyo papel e importancia en el campo ha sido crucial en estas provincias durante décadas. Ahora y después de que su época de esplendor haya quedado atrás, su situación según los expertos es muy preocupante. Este burro, autóctono de estas dos zonas de la Comunidad, está en peligro de extinción desde 1987 y si las atenciones no mejoran se calcula, que en 15 años la raza podría desaparecer totalmente.Un grupo de expertos, implicados todos ellos, en su cría y mejora genética analizaron hace una semana en Zamora las medidas correctoras que sería necesario introducir para salvar esta especie de su total desaparición. El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Raza Zamorano-Leonesa (Aszal), Jesús de Gabriel, reclamó entonces, el apoyo urgente de las instituciones para poner en marcha un plan de recuperación de la especie que permita invertir la tendencia actual y garantizar el futuro de estos animales. Según De Gabriel, una de las primeras actuaciones que habría que llevar a cabo es la de «doblar el número de madres reproductoras». Actualmente sólo existe unas 250 burras que consiguen sacar adelante un centenar de buches al año, una cantidad que según De Gabriel, «no garantiza el futuro de la raza».

A día de hoy, la cabaña de la raza cuenta con unos 1.700 ejemplares, aunque el número se reduce a los 1.300 si se tienen en cuenta sólo los inscritos y controlados en el Libro Genealógico de la Raza, verdadero seguro para la continuidad de la especie. Aunque el problema principal radica en la baja tasa de reproducción que presenta la raza, ya que de las 1.100 reproductoras apenas la cuarta parte se dedica a la cría. «El problema no esta tanto en la cantidad como en la pérdida del genotipo, hemos conseguido recuperarlo en tres o cuatro años mucho antes de lo que esperábamos teniendo en cuenta que se había hecho una selección de un animal pequeño y manejable para la monta, cuando el estándar es un asno corpulento de trabajo», comentaba Enrique Matorra, veterinario y coordinador de la pasada edición de la muestra dedicada a esta especie de burro, que se celebra cada año en la localidad zamorana de San Vitero.

Esta cita supone una de las pocas posibilidades que tienen los dueños de estos animales para intercambiar comentarios, opiniones y conocimientos, además de exponer los ejemplares que posteriormente serán subastados, en un acto que se ha convertido en uno de los momentos más esperados de la cita anual. En la última edición, celebrada hace unos meses, ya se podía observar la evolución de estos animales, algo que al final se vio reflejado en los precios de la subasta de ejemplares que oscilaron entre los 370 y los 1.700 euros.

Precisamente este acontecimiento es uno de los que más repercusión mediática tiene y según los expertos, eventos de este tipo han servido para frenar el declive de la especie aunque no suponen la solución definitiva a los problemas de la raza. La salvación de este burro pasaría también por realizar una serie de importantes actuaciones en el plano técnico, así como la introducción de nuevas y estrictas exigencias en materia de genética. Además los expertos apuntan que sería importante crear de un centro de inseminación artificial, la definición de un programa sanitario específico, la consecución de mejoras en materia de bienestar animal y sobre todo la creación de algún tipo de oficina institucional encargada de la promoción del burro y de la dinamización de todos los proyectos relacionados con esta especie.

Debes estar registrado y con tu cuenta para poder insertar comentario o también usar tu usuario de Facebook para insertar tus comentarios:

Comenta esta noticia en Facebook

cerrar