FELICITANDO LA NAVIDAD EN LEONÉS (SIN CAER EN EL RIDÍCULO)

23 dic 2014 0 comentarios

Bueno, llegaron las Navidades, y con ellas también llegan las felicitaciones de todo tipo. Entre ellas aparecen las de la gente que intenta hacerlas en leonés, siempre de forma bienintencionada, pero que en la mayoría de los casos se hace recurriendo a palabras y expresiones inexistentes en las comarcas “falantes” de León. 
Veamos cuáles son, una por una, y luego ya intentaremos deducir el por qué de su utilización. 
-“Bon Nadal”
Curiosamente coincide con la misma felicitación en catalán. No intentéis encontrar a un falante patrimonial usando esta expresión, porque buscaréis en vano. Bon, bono/s, bona/s se da en el leonés más occidental delante de un sustantivo: por ejemplo, “bon home”, “bon viaxe”. Como curiosidad nunca se usa después del sustantivo, porque en ese caso es  buenu/os, buena/s: “home buenu”, “viaxe buenu”. Es decir, en principio podría (en teoría) usarse delante de “Nadal”.
El problema es que “Nadal” es una palabra totalmente desconocida en León y en Zamora desde hace siglos. Y en realidad, hasta en Asturias, donde sólo se ha conservado fosilizada en algunos refranes. En la Tierra de Miranda puede encontrarse algo parecido por influencia del portugués, aunque la forma más autóctona parece ser “Natavidade”. 
La forma tradicional en León para felicitar las navidades es, sencillamente, Feliz Ñavidá o Felices Ñavidades (y no “Ñavidaes”, que es una solución del asturiano central). En teoría podría darse “Bona Ñavidá”, o “Bonas Ñavidades”, pero… nunca se ha usado como expresión tradicional.
¿Cuál es, entonces, la razón del uso de “Bon Nadal”? Pues sencillamente la búsqueda de la hiper-diferenciación respecto al castellano. Al parecer fue una expresión acuñada por el bablismo asturianista allá por los años ochenta, que curiosamente ha cuajado entre los leonesistas que defienden que el asturiano y el leonés son lenguas diferentes. 
Este uso ha llevado a la aparición de derivados como “Ramu de Nadal” y cosas semejantes, que en lugar de dignificar al leonés lo que hacen es crear una neolengua con fines más políticos que lingüísticos. “Ramu de Ñavidá” suena más parecido al castellano, es cierto, pero sí es de uso tradicional, a diferencia del “Ramu de Nadal”, que parece que hace referencia al famoso tenista mallorquín.
-“Prestosas candangas”
Bueno, no hay nada más que decir que “candanga” no es un sinónimo de “fiesta”, sino de “juerga, jaleo” (“folixa” en Asturias). Desear unas prestosas juergas no parece muy acorde con el espíritu navideño…
-“Feliz cabudeannu”
Esta es la expresión más siniestra de todas: el “cabo de año” o “cabodañu” no es otra cosa que el aniversario del fallecimiento de una persona. Su uso como sinónimo de final de año es totalmente inventado y no tradicional, y aún añadiría que de muy mal gusto. Y eso por no entrar en lo de usar “nn” por “ñ”, que merecería capítulo aparte.
Entonces ¿qué interés hay en usar estas expresiones? Ya lo adelanté en lo de “Bon Nadal”: sencillamente diferenciarse lo más posible del castellano, olvidando que tanto esa lengua como el leonés proceden del latín y por lo tanto comparten una grandísima cantidad de léxico. Consiste en olvidarse del leonés que de verdad se habla en los pueblos en beneficio de otro leonés inventado con fines políticos y/o identitarios.

Ramu de Ñavidá (Wikipedia)
Ramu de Nadal.

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