Historia de Salamanca

5 nov 2011 0 comentarios

I – Orígenes

En la época anterior a la dominación romana la cuenca del Duero estaba ocupada por los “vacceos”. Este pueblo constituyó dos fortalezas para defender el lado occidental de sus dominios, una en Zamora, llamada Ocello Durii, y la otra en Salamanca, denominada Salmántica.
El núcleo surgido en torno a esta segunda fortaleza llegó a alcanzar una cierta importancia según varios historiadores.
Anibal sitia la ciudad en el siglo III A.C.. Los cercados incapaces de prolongar su defensa ofrecen 300 talentos de plata y otros tantos rehenes. Reducidos por segunda vez, los sitiados salen de la ciudad abandonándolo todo pero las salmantinas sacaron ocultas cuantas espadas pudieron. Cuando los invasores saqueaban la ciudad los salmantinos caen por sorpresa sobre ellos, vengando sus agravios. Anibal impresionado por el gesto devuelve bienes y hogares.

Con la victoria de los romanos sobre los cartagineses se consolida la ocupación romana y el desarrollo de la ciudad. Su importancia como centro de intercambio de productos y el hecho de su localización junto a un vado natural sobre el Tormes colabora a que pase por la ciudad una de las calzadas romanas más importantes de Hispania, la Via de la Plata. Fue trazada en el siglo I para conectar el sur de la Península con el norte, uniendo Emérita Augusta (Mérida) con Cesar Augusta (Zaragoza). Para el paso de esta vía se construye un importante puente, probablemente en la época del emperador Trajano. Su estructura está formada por 27 arcos de medio punto, de 23 cm de luz y 34 de altura. De la fábrica primitiva se conservan los quince arcos más próximos a la ciudad.

Los romanos cercan el recinto urbano. La Via de la Plata, principal eje de comunicación con el exterior, atraviesa la ciudad siguiendo el trazado siguiente:

Desde la puerta del Río, el camino giraba a la izquierda por la calle de Veracruz, continua por la calle Libreros, atravesando el solar de la Clerecía, para salir a la antigua Puerta. Desde este punto continua por la calle Meléndez, Plaza Mayor, hasta abandonar el recinto urbano. Parece ser que la calle Libreros era la principal vía de la ciudad romana. La travesía de la Vía de la Plata fué un eje fundamental en la organización del crecimiento de la ciudad.

Otras calzadas secudarias llegaban a la ciudad procedentes de las actuales Medina del Campo, Alba de Tormes, Ledesma y Ciudad Rodrigo.

Con el fin del Imperio Romano, se establecen los alanos en Lusitania, provincia en al que se encuentra enclavada el núcleo de Salamanca. Este pueblo fue posteriormente vencido por los godos.

Sobre la evolución de la ciudad en la época visigoda se tienen pocos datos. En el siglo IV la muralla romana se transforma en otra con torreones, sobre el mismo trazado y la mayor parte de la fábrica fué destruida. Esta perseverancia en la localizción en la misma área es prueba del valor estratégico del emplazamiento.

En el año 712, al inicio de la invasión musulmana de la Península, Muza-ben-Nuseir conquistó Salamanca.

Durante la Alta Edad Media gran parte de los núcleos habitados del Valle del Duero fueron destruidos o abandonados a causa del papel fronterizo de la zona. Salamanca quedó reducido a un núcleo carente de importancia, quizás despoblado.

Tras la invasión musulmana las incursiones de los monarcas asturianos en la zona no pretendían el asentamiento de núcleos cristianos, sino el traslado de población al norte del país. Alfonso I de León reconquista la ciudad destruyendo sus fortalezas y dejándola abandonada.
Ordoño I la reconquista de la nueva ocupación sarracena en el año 863. El rey Alfonso III conquista de nuevo la ciudad abandonándola ante la presión de las tropas cordobesas. Ramiro II fue el primer rey de la Reconquista que planificó una repoblación en la cuenca del Tormes. Poco después de su victoria sobre Abderramán III en Simancas (939) estableció pobladores de origen leonés en varios lugares del Tormes, Salamanca entre ellos. Esta repoblación fue efímera ya que Almanzor arrasa de nuevo la ciudad en el año 986 en su campaña contra Zamora.

A partir de este momento no hay muchas referencias sobre Salamanca. Estas guerras civiles con su secuela de hambre y abandono de tierras de cultivo y despoblaciones trajo también la ruina del núcleo salmantino.

II – Baja Edad media

Con la conquista de Toledo por Alfonso VI en mayo de 1085, otras ciudades próximas pasaron a manos cristianas, rebajándose de esta forma la tensión de la zona del Tormes al desplazarse la frontera hacia el sur. Este hecho facilitó una repoblación más eficaz del área comprendida entre el Duero y la Cordillera Central.

En 1102 Raimundo de Borgoña y Urraca, su mujer, se dirigieron a Salamanca con varios grupos de pobladores de origen territorial heterogeneo. Los grupos repobladores más importantes fueron:

– Serranos
– Castellanos
– Toreses
– Francos
– Bregancianos
– Portogaleses
– Mozárabes

Cada uno de estos linajes se ubicó en una zona diferente de la ciudad.

En el siglo XIII el rey Alfonso IX ordena una nueva repoblación de la ciudad. Esta repoblación es encargada a las órdenes militares y a la Clerecía de la ciudad.

La segunda repoblación bajo-medieval se orienta a la consolidación urbana de los flancos del eje que enlaza la puerta del Río con las calles de Toro y Zamora.

La repoblación de Alfonso IX fue reforzada por sucesivos monarcas. En 1256 Alfonso X establece algunos beneficios fiscales para los moradores de Salamanca y su término.

Durante el siglo XIII no se produjeron episodios históricos notables. Además de la repoblación urbana hay que destacar un hecho determinante para Salamanca, la fundación de la Universidad. En 1218 el rey Alfonso IX de León funda el Estudio General de Salamanca. Las clases se impartían en el claustro de la Catedral Vieja. El rey Alfonso X concede privilegios a profesores y estudiantes.

Los siglos XII y XIII son fundamentales para el desarrollo urbano de Salamanca.

Las líneas de crecimiento que se iniciaron entonces se han continuado hasta la primera mitad del siglo XX. El perímetro urbano ocupado por los contingentes repobladores más importantes (serranos y francos) coincidió con el recinto de la ciudad romana. Esta zona urbana fue rapidamente amurallada, aprovechando el trazado y los restos de la muralla romana. El centro de la ciudad estaba constituido por la plaza Azoque Viejo, situada aproximadamente en donde ahora están las catedrales.

Fuera de este recinto los repobladores ocuparon una amplia zona de un modo disperso. Cada linaje de pobladores ocupaba un área en la que se asentaban formando una pequeña aldea o “colación” en torno a una parroquia. Durante el siglo XII las zonas exteriores al primer recinto que tenían mayor índice de ocupación eran las situadas al sur de la muralla, a ambos lados del Tormes. El elevado número de pequeñas aldeas hace que los alcaldes de Salamanca decidan en el año 1147 construir una segunda muralla para incluir en ella toda la zona repoblada, a excepción de las riberas del Tormes. El trazado de esta nueva muralla se desarrolló a lo largo de la actual ronda formada por los paseos de San Vicente, de San Bernardo, las avenidas de Alemania y de Mirat y el Paseo de Canalejas.

En la muralla se abrían una serie de puertas:

al norte:

– de Toro
– de Zamora

al sur:

– de San Lorenzo o de los Milagros
– de San Pablo

al este:

– de Villamayor
– de San Bernardo
– de San Hilario o Falsa (anteriormente llamada de San Clemente)
– de San Vicente

III – Siglos XIV y XV

A mediados del siglo XIV tuvo lugar la guerra civil entre los partidarios del rey Pedro I de Castilla y su hermano Enrique de Trastamara. En el siglo XV se producen las luchas entre D. Alvaro de Luna y los infantes de Aragón. Salamanca no se mantuvo al margen de estos sucesos.

A principios de la segunda mitad del siglo XV se producen rebeliones contra Enrique IV. Las relaciones entre el rey y la ciudad eran buenas, ya que el 27 de agosto de 1467 otorga una carta a Medina concediendo la celebración de ferias en Salamanca: “Por las muchas e buenas e leales e señalados servicios que vosotros me avedes fecho e facedes cada dia…”.

En 1475 el rey Fernando el Católico visitó Salamanca con el fin de conseguir el apoyo de la ciudad en la causa de Isabel frente a la Beltraneja. La caballería salmantina participa activamente en la Batalla de Toro, en la que se consolida el poderío de los Reyes Católicos. Los Reyes Católicos visitaron varias veces la ciudad de Salamanca, influyendo decisivamente en el auge y prestigio que fue tomando la Universidad. El Príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, fué Señor y Gobernador de Salamanca, ciudad donde murió en el año 1497.

Durante estos dos siglos se han ido consolidando las zonas urbanas exteriores al primer recinto y localizadas al norte del mismo. El centro urbano, que en el siglo XII se ubicaba en el entorno de la plaza Azoque Viejo, se desplaza en el siglo XIV a la rúa de San Martín y Puerta del Sol, y en el siglo XV se situa en la plaza de San Martín y al norte de la misma.
El desarrollo urbano en los últimos años del siglo XV puede deducirse a partir de las calles que son urbanizadas por orden del príncipe Don Juan. El Príncipe de Asturias mandó que se empedraran las calles comerciales de la ciudad. A partir de la plaza de San Martín se dirigían al sur tres importantes vias:

– La de San Martín, que constituía la rúa “principal”
– La calle Sordolodo y la de Serranos, que conducían a la puerta de San Juan del Alcázar
– El eje formado por las calles de Alabarderos y Escuderos que llegaba hasta la Puerta de San Pablo

A finales del siglo XV casi la totalidad de los 20.000 habitantes se localizaban en el interior del segundo recinto, al norte del Tormes. En el arrabal, sobre la margen izquierda del río, se situaba una población del orden de 300 habitantes.
En la parte antigua de la ciudad se iniciaban las obras de la nueva catedral.
La ciudad se estructura con claro predominio del eje Sur-Norte. como obras de transformación urbana hay que destacar el derribo del Alcazar localizado en la Peña Celestina, ordenado por el rey Enrique IV. Los Reyes Católicos impulsan la construcción de la Catedral Nueva. La actividad universitaria es muy intensa. En el siglo XIV se inicia la fundación de colegios fuera del claustro de la Catedral. Las Escuelas Mayores se comienzan a construir en 1415. El edificio existente en la actualidad data de finales del siglo XV y su construccion fue ordenada por los Reyes Católicos. Este monumento es en su fachada oeste la obra maestra del arte plateresco español. Las Escuelas Menores se comienzan a construir en 1428, siendo la fachada actual del siglo XVI.

IV – Siglos XVI al XVIII

Como hechos importantes de este período hay que destacar:

La firma del acuerdo sobre el gobierno del Reino entre el rey D. Fernando el Católico y los representates del príncipe Don Felipe, en Noviembre de 1505.

En 1520 se produjo la sublevación de las Comunidades de Castilla. Los Comuneros salmantinos fueron capitaneados por D. Pedro Maldonado Pimentel, señor de Babilafuente y D. Francisco Maldonado Pimentel, señor de la villa del Maderal.

En 1610 visitan la ciudad Doña Margarita de Austria y el rey Felipe III; estos monarcas fueron los promotores de la construcción de la Clerecía.

Durante la Guerra de Sucesión hubo fuertes luchas tanto en la capital como en la provincia, entre los partidarios de Felipe V y los del Archiduque Carlos de Austria. Cuando finalizó la guerra, Salamanca, que habia tomado partido por Felipe V, fue protegida por este monarca. En 1710 fue visitada por el rey, siendo acordada la construcción de la Plaza Mayor.

La época de más apogeo de Salamanca corresponde al siglo XVI. Los niveles demográficos alcanzan cotas que no serán igualadas hasta finales del siglo XVIII. En 1517 la población era de 20.000 habitantes aproximadamente. El prestigio de la Universidad llega a su cenit. Hay que destacar el impulso constructor de los Reyes Catolicos y del Cardenal Cisneros, que construyeron numerosos colegios y seminarios.
Hay otros factores que inciden en el apogeo urbano de Salamanca del siglo XVI, que se convirtió en la ciudad española renacentista por antonomasia, debido al ambiente universitario propicio a la comunicación de las ideas humanistas, la riqueza generada por el comercio de la lana, así como al poderío latifundista de la nobleza.

En el siglo XVI se termina la construcción de la Universidad y las Escuelas Menores y se inician las obras de la Catedral Nueva (1512). También hay que destacar la construcción de los Conventos de las Dueñas y de Santo Domingo, el Palacio de los Garcigrande, la Casa de las Muertes y el Palacio de Monterrey.

El impacto de estos edificios monumentales sobre la trama urbana es importante. En el urbanismo medieval cada edificio pertenecía a un grupo, integrándose en él y constituyendo todos sus elementos una unidad visual. En el Renacimiento surge una nueva concepción del espacio arquitectónico, creándose en la ciudad numerosos edificios, cada uno de ellos con un valor intrínseco, dotados de grandes y monumentales fachadas, con cubiertas complejas, y decorados interiormente con gran profusión de obras de arte. Estos edificios se levantan con total independencia de su entorno. Aparece una clara contradición entre la trama urbana, formada por vias angostas y quebradas, y la monumentalidad de las plazas, conventos, escuelas y palacios.

En los siglos XVII y XVIII hay una disminución en el crecimiento demográfico. En este período se realizan también grandes obras arquitectónicas. Se sigue con la construcción de la Catedral Nueva (se termina en el año 1733)y se edifican la Clerecía y las Agustinas. La Catedral se convierte en uno de los centros más característicos de la ciudad. De la misma forma que el conjunto de la Clerecía, que marca fuertemente la imagen de la ciudad. Este imponente edificio barroco se inicia en 1627 y se terminó la fachada de la iglesia en 1755.

Un hecho que hay que reseñar para ver la evolución urbana es una enorme tormenta que tuvo lugar el 26 de enero de 1626. Esta tempestad junto con el desbordamiento del Tormes tuvo un gran efecto en el tejido urbano, devastando más de 450 viviendas así como 10 arcos del Puente Romano.

A principios del siglo XVIII se comienza la Plaza Mayor. Esta plaza barroca se erige en parte del solar ocupado por la antigua plaza de San Martín del Mercado. Su construcción se decide en 1710. Las doce casas del lado oriental denominado Pabellón Real, se concluyeron en 1733. En el lado norte se edificó el Ayuntamiento desde 1728 a 1755. La Plaza Mayor ha sido desde entonces el centro indiscutible de la vida de la ciudad, pocos espacios urbanos tienen un grado de animación semejante al que se concentra en este ámbito, tanto por la actividad comercial como por la de relación que allí se desarrolla.

V – Siglo XIX

Durante la primera mitad del siglo XIX la población sigue descendiendo. según el primer censo oficial de 1852, la cifra es de 15.213 habitantes. Este descenso se puede atribuir a los efectos de la Guerra de la Independencia así como a la crisis del poder religioso y de las enseñanzas impartidas en la Universidad.

Durante la Guerra de la Independencia más de la tercera parte de los tesoros artísticos de Salamanca fueron destruidos. En octubre de 1807 entra en España el ejército de Napoleón; en Noviembre de ese año llega a Salamanca un ejército de 20.000 hombres. En julio de 1812 tiene lugar cerca de Salamanca, en Arapiles, una importante batalla en la que los franceses fueron derrotados por las tropas anglo-españolas al mando del General Wellington. El ejército francés destruye toda la zona suroeste de la ciudad con el fin de realizar obras de fortificación. Calles enteras del barrio de los Milagros, de la ladera del cerro de San Vicente son destruidas, asi como la casi totalidad de los colegios, iglesias y mansiones localizadas entre la universidad y el arroyo de los Milagros.

En 1837 se aprueba la ley de Desamortización del ministro D. Juan Alvarez Mendizábal. Su influencia en el desarrollo urbano salmantino es fundamental, al ser la iglesia la propietaria de la mayor parte del suelo urbano. La Desamortización tiene un doble efecto sobre la trama urbana; un cierto número de conventos con sus huertos anejos va a convertirse en plazas, contribuyendo al enriquecimiento de la trama urbana.

Asi se obtiene la actual plaza de Colón (antigua plaza de la yerba) sobre el solar de un convento de Menores y su huerta; la plaza de los bandos (antigua plaza de Santo Tomé) corresponde en parte al solar ocupado por la parroquia de Santo Tomé, etc.

A partir de la segunda mitad del siglo se inicia una fase de fuerte crecimiento demográfico:

Año 1860: 15.906 habitantes
Año 1877: 18.007 habitantes
Año 1887: 22.199 habitantes
Año 1897: 24.156 habitantes

Este crecimiento de la población se debe al crecimiento económico y a la revolución industrial. En el último tercio del siglo XIX llega a Salamanca el ferrocarril. En 1864 se realiza la concesión de la línea Medina del Campo – Salamanca. El tramo final hasta Salamanca se termina el 26 de agosto de 1877. El trazado de las vías del ferrocarril va a constituir más tarde una barrera al crecimiento físico. El ferrocarril a Portugal constreñirá el crecimiento por el norte, mientras que el de Plasencia a Salamanca y Zamora impedirá durante largo tiempo la extensión urbana hacia el este, constituyendo en la actualidad un impedimento a la conexión de esa zona con el centro urbano.
El crecimiento de la ciudad obliga al derribo de las murallas, realizándose este entre 1867 y 1868.

VI – Siglo XX

A lo largo del siglo XX se incrementa el crecimiento demográfico de Salamanca.

Evolución de la población:

1900: 25.690 habitantes
1910: 29.830 hab.
1920: 32.830 hab.
1930: 46.867 hab.
1940: 71.872 hab.
1950: 80.498 hab.
1960: 90.498 hab.
1970: 125.220 hab.
1975: 131.374 hab.
1979: 147.036 hab.

Hasta 1936 el crecimiento de la ciudad se dirige hacia el norte, noreste y este. Por el norte el crecimiento continuaba el eje Plaza Mayor – Puerta de Zamora, a lo largo del actual Paseo del Doctor Torres Villarroel hasta la Glorieta. En el noreste la edificación se organiza a lo largo de la actual Avenida de Federico Anaya. Por el oeste la edificación no superaba los límites de la actual ronda.
En la margen derecha del Tormes la extensión de la edificación seguía la pauta del siglo anterior, limitándose a las tenerías de las fábricas de curtidos y el barrio de Santiago. En la margen izquierda no existe más que un barrio frente al Puente Romano, en la intersección de las carreteras de Madrid y Cáceres.

En la primera década del siglo se construyó el puente “Enrique Esteban”, con lo que se mejoró notablemente la relación entre la ciudad y la margen izquierda del Tormes.
En el interior hay que resaltar la construcción del Mercado Central en la Plaza del Mercado.
Con la tendencia de crecimiento hacia el norte y noreste se produjo un desinterés creciente hacia los barrios de viviendas localizados en torno a la Catedral y a las Universidades, lo que implicó el inicio de la degradación de la arquitectura residencial y no monumental ubicada en la zona, con unos niveles de población escasos, correspondientes a estratos con bajo nivel de renta.

El área urbana localizada al norte de esta zona y hasta la Avenida de Mirat se construye casi enteramente en los años 60. Esta parte de la ciudad se transforma en el área residencial preferida de la clase media alta.

En abril de 1951 se declara conjunto Histórico-Artístico el denominado Barrio Viejo de Salamanca. Los controles impuestos por el nuevo marco legal no fueron capaces de frenar el deterioro progresivo de los edificios no monumentales.

A principios de los 60 continúa la tendencia al crecimiento en forma de mancha de aceite. Al norte el ensanche sigue apoyándose en la Avenida de Federico Anaya; al noroeste surgen los barrios Vidal, Oeste, San Bernardo y Pizarrales, estructurados en base a la Avenida de Villamayor.
A finales de los 60 y principios de los 70 se construye el puente de Salas Bajas, con lo que se mejora notablemente la relación viaria entre la ciudad y la margen izquierda del Tormes.
La Gran Vía a mediados de los 70 llega ya a la plaza de Santo Domingo, conectando con el Paseo del Rector Esperabé. A mediados de los setenta se realizan una serie de intersecciones y ensanches de carreteras en la margen izquierda del Tormes, llevándose a cabo el desdoblamiento de calzada en el tramo comprendido entre el Puente Romano y el de Salas Bajas.

En los últimos años se produjo la expropiación y derribo de manzanas enteras en la vaguada de la calle de la Palma. También se expropia y derriban las Tenerías de Curtidores de la calle de San Gregorio y Ribera de Curtidores, construyéndose una carretera entre el Puente Romano y el Nuevo. Desaparecen también las viviendas próximas a la iglesia de Santiago, todo ello entre los restos de la muralla y el Puente.

A partir de los años 60 se intensifica el desplazamiento de la población hacia el exterior del Barrio Antiguo. Las clases de mayores niveles de renta continuan localizándose preferentemente en el área comprendida entre la Plaza Mayor y la Avenida de Mirat, mientras que las clases media y baja se dirigen a las zonas periféricas.

VII – Recuperación del Casco Antiguo

En enero de 1981 se inicia la redacción del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Recinto Universitario y Zona Histórico-Artística de Salamanca, que se aprueba definitivamente en Marzo de 1984.

El Plan Especial surge como paso previo para la intervención pública en la Ciudad Antigua de Salamanca, siendo su primer cometido establecer un marco legal acorde con la política general de recuperación de los valores de la ciudad tradicional.

A partir de las determinaciones del Plan Especial se firmó un convenio con distintos organismos de la Administración, contenido en la Operación Piloto de Actuación Conjunta en Salamanca.

El 14 de enero de 1984 se firmó en el Ayuntamiento de Salamanca la primera de las Operaciones Piloto por parte de seis Direcciones Generales del M.O.P.U. y del Ministerio de Cultura, la Consejería de Acción Territorial y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca.

Se realizaron numerosas intervenciones entre las que destacan:

– Rehabilitación de la antigua Casa de Lis
– Rehabilitación del Palacio Arzobispal
– Construcción del Palacio de Congresos
– Acondicionamiento de viviendas en la Ribera del Puente y resto del Barrio Antiguo
– Edificio de vivienda en el Patio Chico junto a la Catedral Nueva

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