Salzburgo y León: las ventajas de ser un Estado federal

8 sep 2006 1 comentario

Salzburgo y León: las ventajas de ser un Estado federalSalzburgo es una de las ciudades más hermosas de Europa. Capital del Salzburgerland (País de Salzburgo), su casco antiguo es una conjunción de edificios de la Edad Media, Románico, Renacimiento, y Barroco en perfecta armonía. Sus calles, sus casas nobles, sus fuentes, parques y hasta el encauzamiento del propio río le confieren un encanto especial. Ver la imponente fortaleza de Hohensalzburg, la catedral de San Pedro, o disfrutar de una panorámica desde sus colinas es una experiencia realmente gratificante.
Pero Salzburgo es algo más, es bastante más. Una conjunción de acciones políticas, perfectamente estructuradas, ha logrado que esta ciudad haya visto reconocido su casco histórico como Patrimonio de la Humanidad en 1997 por la Unesco. El año Mozart, el Mundial de ciclismo, un equipo de Hockey puntero en Europa, y hasta un equipo de fútbol que ha disputado frente al Valencia la eliminatoria de la Champions League hace apenas quince días dan una clara muestra del nivel de preponderancia que esta ciudad posee. Salzburgo será, incluso, una de las sedes de la próxima Eurocopa, para lo que está construyendo un bellísimo estadio de nueva planta.

Pero lo más sorprendente cuando se comienza a observar las estadísticas, es que la ciudad de Salzburgo cuenta con… 146.000 habitantes. Salzburgo no es la segunda ciudad de Austria (es ampliamente superada en habitantes por Graz o Linz), y ni siquiera ocupa una posición central, sino que es absolutamente periférica (curiosamente a 300 kilómetros de Viena, capital estatal). Su orografía es altamente accidentada, y su base económica tradicional ha sido la minería (de sal). No dispone de una gran industria, ni de una potente posición cercana a un puerto, e incluso la todopoderosa Munich, en la vecina Alemania, se encuentra a poco más de una hora de carretera por autopista gratuita.

La diferencia, la gran diferencia con otra ciudad de alrededor de 150.000 habitantes que todos conocemos, es que el País de Salzburgo es uno de los nueve estados federados de la Republik Österreich. Salzburgo fue un país independiente, regido como tal a pesar de las presiones de los Estados vecinos, y hoy dispone de un autogobierno que le permite gestionar sus propios recursos y sus propios intereses dentro del sistema de gobierno de una república federal como Austria.

El País de Salzburgo cuenta con una Constitución propia, que su Parlamento de 35 diputados (para una población de algo más de 500.000 habitantes, también curioso) define como «la más moderna de Austria». Salzburgo y su Parlamento se han marcado una política con una clara orientación a construir una Europa de los pueblos donde Salzburgo, junto con la vecina Baviera a la que ha estado tradicionalmente ligada durante años, siempre ha tenido un papel esencial; y ello ha producido un bienestar cultural, social y económico que se observa a través de todos los criterios estadísticos.

Salzburgo, una ciudad recordamos de 146.000 habitantes, en un país de poco más de medio millón, cuenta con un aeropuerto internacional con 46 destinos (vuelos a Londres o a Bruselas por menos de 20 euros con todos los costos incluidos) y con 18 compañías operando en su terminal. Y recordemos nuevamente, que a apenas una hora de trayecto en coche por autopista, se encuentra Munich, ciudad con su millón y medio de habitantes y uno de los principales aeropuertos de Europa.

En Salzburgo hay cuatro universidades (que se preocupan, como no pudiera ser menos, por temas propios de Salzburgo, por su cultura, por su identidad, por sus tradiciones, por su historia), lo que la convierte en un auténtico motor cultural. Nueve museos de gran prestigio tienen sus puertas abiertas en esta ciudad, que cuenta con un amplio gabinete de Management y Marketing públicos (el Gobierno de Salzburgerland cuenta con una cartera de Mangement Research), y dispone, sólo a través de Internet, de casi cien establecimientos hoteleros en los que se puede reservar habitación. Salzburgo, gracias a estas políticas, ha presentado nada menos que su candidatura a ser ciudad olímpica, y sus instalaciones para deportes de invierno son realmente espectaculares. Por ello es la gran favorita para albergar la Olimpiada de 2014.

Y es que Salzburgo, el País de Salzburgo, con sus lagos, con sus montañas, con sus gentes, ha sabido optimizar no sólo sus recursos naturales, sino también su posición de cruce de caminos entre Viena y el Tirol, entre Baviera y Austria. La clave de su éxito, además de estar en el interior de sus habitantes, se encuentra en su capacidad de autogobierno, de gestión de recursos, y en que a nadie se le ha ocurrido crear un Estado federal en Austria llamado «Lander de Tirol y Salzburgo».

Abel Pardo Fernández, máster en Sociedad de la Información y el Conocimiento

1 Comentarios

  1. belerones, el 08/09/2006 a las 12:03:41 , #267

    Solo siento puta envidia al leer esto.

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